Siempre fui renuente a tener un blog con
textos de opinión, el tema de tener una página más que atender o más bien que
descuidar, realmente no me animaba para nada (aún no me anima), sin embargo por
una razón u otra siempre terminaba con ideas en mi cabeza por escribir, cosa
que finalmente no hacía e ideas que por tanto no compartía, negada
completamente a invadir mi blog de Poesía con mis trillados pensamientos.
No cabe duda que algo que no nos abandona a
diario es el zarandeo del día, lo que llamamos rutina, que suena a monotonía,
pero que después de un mal día no puede menos que dejarnos con deseos de
largarnos a la Conchinchina.
A la Conchinchina nos queremos ir, cuando
el entorno nos satura, cuando la rutina nos harta, cuando ya no podemos más con
una situación y simplemente quisiéramos tener el poder de desaparecernos, pero
en su defecto no nos queda más que recurrir a esa vieja expresión “Me quiero ir
a la Conchinchina”, la cual curiosamente no recordamos desde cuando la usamos,
ni mucho menos cómo la aprendimos.
Suelo usar con frecuencia esta expresión
para sugerir a alguien que se vaya a la Conchinchina, completamente en chiste
por supuesto, incapaz yo de dar la típica entonación de quienes en sustitución
de palabras más fuertes recurren a ella como respuesta.
Así que hoy, después de unos cuantos malos
tragos, unas cuantas lagrimas de rabia y más de una decisión transcendental que
considerar, pensé: Como quisiera irme pa’ la Conchinchina.
Luego pensando un poco en el asunto, de
irme a la Conchinchina, me pregunte si realmente existiría un lugar con ese
nombre. Para mi sorpresa e ignorancia, resulto que si existe este lugar,
considerado en cierta época un sitio muy lejano, lo que convirtió para entonces
la palabra Conchinchina (como popularmente la mencionamos) o Cochinchina en
sinónimo de lugar lejano.
Aquí en parte lo que menciona Wikipedía:
“Cochinchina (o Cochin China, en francés:
Cochinchine) es la zona meridional de Vietnam, al sur de Camboya. Limita al
norte con Camboya y está abierta al Mar de China Meridional y al golfo de
Tailandia. En ella se encuentra la principal ciudad de Vietnam:Ciudad Ho Chi
Minh (antigua Saigón).
El nombre Cochin-China deriva del chino
Jiaozhi (交阯 o 交趾) esto debido a sus antiguos gobernantes
chinos, (que adaptaron la escritura china a su lengua), Cochin es la
transcripción fonética hecha por los franceses para el sinograma cuyo
significado es colinas de bases cruzadas o huellas cruzadas. Localmente se le
llama en vietnamita Nam Bộ (南圻), que significa 'Frontera Sur'.”
Descubierto entonces la existencia de la
Cochinchina, cabe preguntarse cómo paso a ser parte del vocablo hispano dicha
expresión. Sabería.com da una explicación bastante resumida que aclara el
punto.
“El origen de la expresión se remonta a
mediados del siglo XIX, cuando varios misioneros españoles y franceses fueron
asesinados en este territorio, que por entonces estaba bajo influencia
francesa, y se destinó allí una expedición de castigo formada por militares
franceses y españoles. Las tropas españolas permanecieron cinco años en la
zona, y de ahí comenzó a difundirse la expresión que contenía este lugar tan
alejado.”
Aún así resulta interesante leer un poco
sobre la historia de cómo llegaron los Españoles en esa época a tan distante
lugar, para que una vez terminada su expedición, su próximo destino fueran Las
Filipinas, que a mi parecer para entonces podrían considerarse tan recónditas
como la Conchinchina, pero tratándose de distancias por lo visto esta última
sacaba ventaja.
Debo confesar, insistiendo aún en mi
ignorancia, que el creer que la Conchinchina no era un lugar real, me hacia
imprimirle más énfasis a la expresión.
Sera difícil de ahora en adelante no usar esta expresión sin hacer las
debidas acotaciones y sin dejar de mencionar, que la Conchinchina no es tan
desconocida, ni tan irreal como pensamos.
Aquí la última referencia de esta entrada,
fundeu.es
“Hoy la Cochinchina ya no está tan lejos;
de hecho, Vietnam se ha convertido en uno de los destinos más solicitados del
sureste asiático y el turismo representa ya el 13,1 % del PIB nacional. Buena
parte de ese turismo pasa por el delta del Mekong, la antigua Cochinchine
francesa, la mayor y más rica llanura aluvial del sureste asiático. Unos 40.000
kilómetros cuadrados (la superficie de Holanda) de fértiles tierras en las que
el Mekong transforma todo en vida.”
Y después de un día como hoy, me hubiese
encantado tomarme una copita de vino y acompañarla con mi cuatro, pero por lo
pronto no queda más que irme a la Conchinchina o lo que es lo mismo, ver un
capítulo más de la Ley y el orden, de los pocos programas que aún se pueden ver
en la TV Venezolana.