jueves, 11 de octubre de 2012

Un año después




Hace un año ya desde que ocurrió lo inimaginable para mi, Ismael Serrano dando un concierto en Caracas.

En el mes de Julio del año pasado, caminaba por una Feria del Libro en la Plaza de los Museos, cuando de repente mi acompañante me jalo del brazo y atónito me señalo un CD de Ismael Serrano en un stand, el último en ese momento, “Acuérdate de vivir”. Mientras pagábamos nuestros inesperados regalos, el chico que nos atendía comentaba lo irónico de que mientras en Países como Chile o Argentina Ismael Serrano tenía más de una presentación, en Venezuela ni siquiera pudiésemos contemplar esa posibilidad y yo escéptica como siempre, a creer que en nuestros País exista público para la Canción de Autor, aceptaba que tener un Concierto de Serrano en Venezuela no era algo posible.

Así que ese día me largue con mi Amigo, mi CD y mi escepticismo a seguir caminando. Esa semana me la pase enganchada de las canciones de “Acuérdate de vivir”, tan buenas como las de los trabajos anteriores de Ismael Serrano. Un día a causa de mi febril gusto, visite la página Oficial de Ismael Serrano y un poco por curiosidad, pero también por sarcasmo, decidí dar una mirada a las próximas presentaciones, en ese momento de Gira por Latinoamérica. Sorpresa, llegue a creer que mis ojos o mi mente me hacían una jugarreta, cuando leí, 11 de Octubre Centro Cultural Corpbanca, Caracas. Inmediatamente visite la página pertinente y a partir del 30 de Agosto estarían las entradas a la venta, ahora solo era cuestión de contar los días y esperar que pudiese pagar la entrada.

Llego el día, entradas para única función, precios sorprendentemente accesibles, tanto que pude comprar VIP. Ahora a contar los días para esperar estar allí, en mí segunda fila, escuchando a Ismael Serrano, con un montón de expectativas al respecto, y tal vez arrastrando aún un poco de mi escepticismo. Pero el ínterin de los días me regalo otra sorpresa, digo que me la regalo porque da gusto ver como algo funciona, aunque no sea uno el que directamente se beneficie. Se abre una nueva fecha para el 12 de Octubre, lo inimaginable ocurrió por partida doble y ahora sí me escepticismo ha bajado la cabeza y se marcha con el rabo entre las piernas.

Llego el día y gracias a que me toco trabajar fuera de la Oficina debí esperar un poco más del tiempo acostumbrado. Al fin permiten la entrada. Ubicada en mi butaca transcurre lentamente mi espera, mientras observo como las dos alas de la sala, con su odiosa columna en el medio, se van llenando. En algún momento me sentí acorralada por las conversaciones que se derivaban de los que se encontraban más próximos a mí, porque algo que sin duda quedo claro, fue la variedad de seguidores que tiene el Cantautor en el País. Así que sintiéndome acorralada por la conversación de al lado, comencé a interrogar a la joven a mi lado, quien acompañaba a su Hermano. Se habían enterado del Concierto a través de twitter y además vivían fuera de la Ciudad, asunto que complicaría su retorno a Casa, como a más de uno de los presentes, incluida yo entre ellos. Debo mencionar, que entre las conversaciones que se escuchaban antes de entrar, algunos esperaban por la llegada de amigos que venían de Ciudades de fuera de Caracas, como Valencia, creo recordar que también de Barquisimeto, tal vez especule, de la vuelta de la esquina por así decirlo, menudo y satisfactorio esfuerzo, que hasta yo estaría dispuesta hacer por estar allí esa noche.

Es la hora del esperado momento, un sencillo escenario y una sala ansiosa esperan al anfitrión de la noche, todos preparados, aplausos listos, la sorpresa está por comenzar.

En mi ala de la sala comienzan a aplaudir y al voltear a un lado vemos bajar a Ismael Serrano, como cualquier otro mortal de los que estamos allí esa noche. Vestido de traje y colgando la chaqueta de su hombro baja los escalones hasta llegar al escenario, es hora de comenzar.

Un año después son muchos los detalles que ya no recuerdo, sería pedirle demasiado a mi mente que ya comienza a dar indicios de prematuro desgaste, sin embargo, algo que no podre olvidar es la esencia de esta presentación llena de genialidad.

En mi apreciación, fue como escuchar la narración de una entretenida Obra Teatral con el mejor de los fondos musicales. Ismael Serrano procede a contarnos la historia de la comunidad de un Edificio, entrelazando en ella cada uno de los personajes que allí habitan con cada una de las canciones que nos van deleitando.

Muchas canciones pidió el público y no se cantaron, Dulce y tierna historia de amor, Canción del amor propio, son algunas de las que recuerdo, pero también debo decir que este Cantautor no mezquino para nada el repertorio, canto la mayoría de sus canciones representativas, así como muchas de su último trabajo.

Todos cantamos con él sus canciones. Un momento significativo para mí, Ismael Serrano inclina su cabeza, da una mirada a una carpeta que reposa en el piso, mientras aprieta sus labios. Quise interpretar este gesto como un esfuerzo por disimular su sorpresa y satisfacción al escuchar cantar al público. En un momento dice (no recuerdo las palabras exactas, pero si su esencia), gracias por tomarse la molestia de aprenderse mis canciones para este Concierto, bueno tuvieron tiempo suficiente para ello, alguien grita 17 años (sino mal recuerdo), el se ríe y dice, ah por cierto y cómo es que se saben mis canciones,  si aquí no se consiguen mis CD´s, alguien grita, Internet. Así que con el mejor humor y grata ironía, todos aceptábamos la realidad, del por qué y cómo estábamos allí, nuestro gusto por la Canción de autor y en este caso en particular por el trabajo de este Canta autor.

Otro momento importante fue cuando alguien del público grito, ¡Ismael, Venezuela le gano a Argentina 1-0! y él con gracia le responde, pero tu estas pendiente del Concierto o del Partido, miren que él es Argentino, señalando a uno de sus acompañantes y siguiendo luego con una serie de chistes relacionados al twitter y aludiendo a esos, más de uno, que fueron forzados por sus novias a asistir al Concierto, en vez de quedarse a ver el partido.

Y como olvidar a la odiosa columna, a esta también le dedico su tiempo de entretenimiento. Nunca antes le había tenido que cantar a una columna, es como cantar en una cancha de tennis, y así siguió por un rato, entreteniéndonos y haciéndonos reír a costa de la columna.

De las canciones y su voz, sobra lo que se diga, no esperábamos menos y sin embargo él nos dio más. Particularmente me fascinaron los arreglos musicales de una de mis canciones favoritas, pero a la vez una de las más tristes de Serrano, Caperucita. El estilo que uso en la canción, para esta presentación, alejo de ella ese sentimiento triste que produce en si su letra, simplemente me encanto. Arreglos que sin duda merecen quedar plasmado en una grabación, seguramente ya exista, pero no he logrado dar con ella, pido auxilio a quien pueda ayudar sobre el tema.

En resumen un Concierto que resulto toda una experiencia y un regalo, sin reservas diría yo, más bien completamente entregado. Hablamos de aproximadamente tres horas de presentación, sin querer moverse de la butaca y saliendo del Centro Cultural casi a la media noche. Llego el momento de volver a la realidad y preocuparse en cómo sortear el transporte y la inseguridad para regresar a casa, pero con una experiencia única y pendiente por repetir.

Y así fue como lo inimaginable se hizo posible. Pensé entonces y pienso ahora, que esa noche fue un experimento, un experimento que salió muy bien.

Se despide este conejillo de indias, con sus oídos dispuestos para quien quiera seguir experimentando con su música.

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